Cerebral Explorer: recuperar la memoria
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Un guiño a Invincible Island (Richard Shepherd Software, 1983), la aventura de texto de Pete Cooke para ZX Spectrum, en la que se explora una isla, se examina todo, se reúnen siete pergaminos y se intenta no caer en un pozo. Aquí la isla es un cerebro y no hay que escribir nada: te mueves con una brújula y eliges qué examinar, coger y usar. Son las 8:05 de una mañana de colegio, Alex no encuentra las llaves de casa y tienes que reconstruir el recuerdo de dónde acabaron.
La ciencia
- El mapa. Viajas desde la médula espinal, por el tronco del encéfalo (bulbo raquídeo, protuberancia, mesencéfalo), hasta el tálamo, la estación central del cerebro, y de ahí a los dos hemisferios: el lenguaje en las áreas de Broca y de Wernicke, la corteza motora y la corteza sensitiva con su homúnculo, la corteza prefrontal, el cerebelo, el hipotálamo, la hipófisis, la amígdala y el hipocampo, donde se construyen los recuerdos.
- Los cinco sentidos. La vista, de la retina a la corteza visual pasando por el quiasma óptico; el oído, en la corteza auditiva; el olfato, en el bulbo olfatorio, el único sentido que se salta el tálamo; el gusto, en la ínsula; y el tacto, en la corteza sensitiva.
- Los receptores. Muchos de los sentidos y mensajeros del juego funcionan a través de receptores acoplados a proteínas G (GPCR): la rodopsina para la luz, unos 400 receptores olfativos, los receptores del dulce, el amargo y el umami, y los receptores adrenérgicos de la noradrenalina que llega del locus coeruleus. Brian Kobilka y Robert Lefkowitz compartieron el Premio Nobel de Química de 2012 por su trabajo sobre los GPCR; una de las estructuras de este sitio es un receptor β2-adrenérgico de ese trabajo.
- Estructuras y Premios Nobel por el camino. Los dibujos de neuronas de Ramón y Cajal (tus siete dibujos), el canal de potasio (Roderick MacKinnon), las acuaporinas (Peter Agre), TRPV1 por criomicroscopía electrónica (David Julius), las proteínas SNARE de la liberación de vesículas, los receptores AMPA y el trabajo de Eric Kandel sobre la memoria, y la ATP sintasa (John Walker; mira también la F1-ATPasa en la que colaboré), junto a Hodgkin y Huxley, Hubel y Wiesel, Sperry, las células de lugar y de rejilla de O’Keefe y los Moser, y cómo detectan las células el oxígeno.
- Cosas que arreglar. Un ictus, cuya penumbra todavía se puede salvar si el coágulo se disuelve a tiempo (fíjate en la cara torcida, la debilidad en un brazo y la dificultad para hablar, y llama al 112); un foco epiléptico, calmado con GABA; y una infección vírica, limpiada por la microglía. No hace falta arreglarlos para ganar, pero la puntuación sube.
Donde el juego hace un poco de trampa
- Las regiones del cerebro no son salas unidas por pasillos, y nada en el cerebro está tan ordenado como para caber en un mapa con norte, sur, este y oeste. El mapa es un esquema.
- Un recuerdo no son tres trozos bien hechos esperando en tres sitios a que alguien los recoja. Es un patrón de conexiones repartido por muchas zonas del cerebro, reforzado en las sinapsis y reconstruido un poco cada vez que se recuerda.
- La oxitocina, el GABA y el tPA no se llevan en una bolsa. En la vida real, se liberan donde y cuando hacen falta (o, en el caso del tPA, lo dan los médicos como medicamento).
- Y ni un ejército de exploradores te va a encontrar las llaves. Una buena costumbre (un gancho junto a la puerta) funciona mejor.
El código de los juegos tiene licencia MIT, y sus textos y notas científicas, CC BY 4.0. Puedes usarlos para enseñar: por favor, cita «BioGames by David Aragão» y pon un enlace a esta página. Detalles de la licencia (en inglés). La música, melodías al estilo del ZX Spectrum escritas en código con ayuda de IA, también está bajo CC BY 4.0.